sábado, 9 de febrero de 2013

Patatas con bechamel.



Este es uno de esos platos que te tienes que currar durante  uno de esos días  en los que tienes que  preparar la comida y no tienes demasiadas ganas de calentarte la cabeza. Se trata de un plato hiperfácil, hipersimple, pero ojo, también hipercalórico, pese a que la bechamel la he intentado hacer bastante ligera.


Ingredientes (para 8 personas).

-5 o 6 patatas más bien grandes.
-Dos cebollas hermosas.
-Aceite y sal.
-Un paquete de queso rallado.

Para la Bechamel:

-1,5 litros de leche.
-90 gramos de mantequilla.
-90 gramos de harina  de trigo.
-Sal-
-Nuez moscada.

-Lo primero es pelar y cortar las patatas como si fuésemos  a hacer tortilla de patatas (Buscando el tipo de corte en internet para hacerme pasar por  alguien culto, he encontrado que los que entienden de cocina llaman patatas chips a este tipo de patatas cuando tienen un grosor de un milímetro, y de tipo Ana si tiene tres milímetros de Grosor. Visto el vacío legal que existe entre el formato de patata con un milímetro y tres, diré que las cortéis como os de la gana, pero cortadlas bien e intentad no cortaros nada vosotros).

-Con las dos cebollas, igual, se pelan y se cortan en Juliana (este tipo de corte ni me he preocupado en buscarlo, porque al final voy a tener que contratar un bufete de abogados para saber a qué tipo de corte corresponde el que yo hago).

-Con el aceite bien caliente, echamos la cebolla y movemos bien, y en unos minutos añadimos las patatas, y las vamos moviendo de vez en cuando hasta que se frían bien. Cuando estén casi fritas le añadimos un poco de sal.

-Cuando las patatas se hayan frito, las sacamos de la sartén con una espumadera y las colocamos en una fuente para hornear que sea más bien alta. (Yo las aplasto bien para que la cosa se vuelva consistente, porque de lo contrario corremos el riesgo de que al servirlas, se desmoronen).

-Dejamos apartada la fuente con las patatas y preparamos la bechamel. Para ello, en un cazo ponemos a calentar la leche hasta que hierva. Mientras tanto, derretimos la mantequilla en una sartén profunda. Cuando la mantequilla esté completamente derretida, añadimos la harina para que se cueza, para lo cual removeremos de forma enérgica con una paleta de madera, para evitar que se nos queme. Este paso es importantísimo y hay que tener mucha paciencia, ya que de él depende que la bechamel sea un éxito o un fracaso, porque si nos queda la harina cruda, la bechamel, y por ende, el plato, no se lo querrá comer ni el tato.

-Cuando la harina esté bien cocida, añadimos la leche, que a estas alturas debería estar hirviendo, o  a punto de romper a hervir. Ayudándonos de una varilla de batir vamos moviendo enérgicamente para ir deshaciendo los grumos. (No os asustéis si la cosa adquiere un aspecto un poco escatológico al principio, que es normal, al final, trabajando bien  la bechamel, la cosa queda perfecta).

-Cuando empiecen a aparecer las primeras burbujas, es el momento de añadirle la sal y la nuez moscada… y seguir moviendo hasta que estemos a punto de estampar la sartén contra la pared… pero no, seguid moviendo, que ya queda poco… vosotros seguid moviendo hasta que espese a nuestro gusto.

-Cubrimos las patatas que teníamos en la fuente con la bechamel  y a continuación ponemos encima el queso rallado. La fuente, según está, la  llevamos al grill, donde la dejaremos de 6 a 10 minutos dependiendo de la potencia que tenga el grill. (Estad pendientes que algunos hornos abrasan con el grill, que yo sé de uno que fue a hacer picatostes y le salieron Scotch-Brite).

-A comer!!!  Qué aproveche!

SUGERENCIAS
  1. Si no queréis pasaros media hora luchando con la bechamel, podéis hacerla con 20-25 gramos mas de harina y de mantequilla, teniendo en cuenta que lo que ahorraréis en tiempo, lo gastaréis en quemar las calorías extras que le estaréis metiendo.
  2. Si cortáis unas salchichas en trocitos y las ponéis entre la patata y la bechamel, pasándolas por la plancha previamente, la cosa está todavía mas rica.

3 comentarios:

  1. Me harté de comer patatas al horno parecidas a la receta y otra versión con pasta en mis meses en Finlandia.Allí es algo muy normal;también las patatas cocidas o el arroz.Nada de condimentos,soso a más no poder.
    Llevo sin comer patatas así desde hace lo menos seis años y pico.Hazte una idea del asco que llegaron a darme,aunque poco se podía pedir por un menú de 2`50 euros.

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  2. Comida hipercalórica para pasar el frío lo mejor posible... lógico.

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  3. Ya,pero lo poco gusta y lo mucho cansa.

    Por cierto,busca lo que es "la pizza Berlusconi".jajaja

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